Hace unas semanas quedé con unos chicos españoles para visitar Mumbai o Bombay como lo conocereis la mayoría de vosotros. Ellos acababan de llegar e iban a visitar la India durante tres semanas, así que como yo todavía no había hecho nada de turismo por la ciudad pensé que qué mejor oportunidad para compartir la experiencia. Me vinieron a buscar al hotel donde me alojo normalmente los fines de semana y de allí cogimos un taxi para ir al centro. Fuimos a ver el templo de Ganesh Siddhivinayak. Ganesh es un dios muy popular en la India, que está representado con un elefante que tiene cuatro brazos. Antes de entrar al templo hay muchos puestos con flores y ofrendas para el dios, además de otros en los que te ofrecen que dejes el calzado que llevas, ya que tienes que entrar descalzo al templo, nosotros pecando de novatos dejamos los zapatos en el primer puesto que vimos, después del acoso pertinente por parte de los vendedores y aún temiendo no volver a ver nuestros zapatos nunca más...ya nos imaginábamos descalzos haciendo turismo por Bombay...Más tarde nos dimos cuenta que se podían dejar mucho más cerca de la entrada, después de haber recorrido una distancia considerable y con las plantas de los pies más negras que Machín. A mis zapatos se unió mi cámara, ya que está prohibido hacer fotos, la dejé en otro puestecito donde intentaban convencerme de comprar flores, les dije que si cuando volviera la cámara seguía allí que le compraba las flores que quisiera...Tuvimos que esperar cola para entrar, menos mal que iba rapidita, por cierto, éramos los únicos occidentales. Una vez dentro puedes ver una estatua con la forma del dios, los indios hacen cola y cuando les toca el turno le susurran al oído. En otra parte del templo hay un recinto circular al que se accede desde dos entradas, hay un altar con otra imágen y, como si de un bar se tratase, hay una barra, detrás de la barra hay dos monjes que recogen las ofrendas de la gente, que está aglomerada y se pelea por llegar a la barra, esto te lo encuentras en cualquier bar de España, lo mismo pero en vez de ofrendas son cubatas...
Cuando salimos, mi cámara y los zapatos seguían allí, así que después de las propinas correspondientes cogimos otro taxi para que nos llevara a Crawford Market, uno de los más famosos de Bombay donde puedes encontrar de todo. Uno de los chicos se compró unas Ray Ban por 500 rupies, que vienen a ser unos 8 euros. El mercado es bastante peculiar y en cada esquina te quieren vender algo.
Lo que más llama la atención es el colorido, la cantidad de gente que hay y los olores que te envuelven sobre todo de las especias. Y, como no, un templo no puede faltar...
Aunque en el mercado la actividad es incesante, hay algunos que prefieren tomarse las cosas con filosofía, al estilo indio...
Cuando ya recorrimos todo el mercado nos fuimos a ver las calles colindantes, encontrando más tiendas, más gente y más templos.
En una de las calles nos encontramos a unas niñas muy graciosas, se acercaron pidiendo dinero o algo para comer, cuando les empiezas a hacer fotos se les olvida y rápidamente se transforman, coqueteando con la cámara.
La siguiente visita fue a Chhatrapati Shivaji Terminus o también conocida como Victoria Terminus, un impresionante edificio que rememora los años dorados del imperio británico en India, es una de las estaciones de trenes más transitadas del país. Aquí podéis ver una foto de la estación de hace unos años, ahora el color es diferente, la están reformando y mi suerte con los edificios con andamios se mantiene:
Y para terminar el día nos fuimos a Colaba, al sur de la ciudad, la zona más turística, donde residen la mayoría de los expatriados. Lleno de tiendas, restaurantes y bares, donde se pierde un poco la esencia de este país y se convierte en reclamo turístico para el extranjero. De esta parte no tengo fotos, ya que estuvimos en un bar tomando una cerveza fresquita, que nos merecíamos después del largo día...
viernes, 23 de abril de 2010
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